Un 31 de marzo, hace 142 años, Allan Kardec regresa a la patria espiritual habiendo cumplido su misión. El sentido común encarnado, como lo nombrase el gran astrónomo Camille Flammarion en un discurso frente a su tumba., ya tenía preparado el número de la revista espírita del mes siguiente, la del mes abril de 1869. Allí está su última frase impresa y en ella informaba de una nueva revista espírita en España, del mismo modo que en el número anterior había publicado una carta recibida también desde España, desde Ciudad Real. Eran ya numerosos los grupos espíritas, las publicaciones espíritas en España y Allan Kardec seguía muy de cerca su evolución desde el Auto de Fe de Barcelona que tanto contribuyó a la divulgación del Espiritismo. Y es a él, a Allan Kardec, a quien dedicamos esta nueva revista esperando que la pueda inspirar desde los planos superiores.

El acontecimiento más sobresaliente celebrado en España en el año 2010, bajo el lema “Somos Espíritus Inmortales” fue promovido por el Consejo Espírita Internacional (C.E.I.) y organizado por la FEDERACIÓN ESPÍRITA ESPAÑOLA.

La primera legislatura de las Cortes Constituyentes de la República española se presentó una proposición de ley para que El Espiritismo fuera una asignatura más del ciclo de secundaria en la enseñanza pública.

La idea de que el ser humano está formado solamente del cuerpo físico y que la vida se termina después de la muerte, esta idea no es aceptada hoy por muchos en el mundo científico. ¿Por qué no todos los científicos aceptan esta visión materialista de los seres humanos? Porque la ciencia nunca pudo demostrarlo. Sin embargo, la visión holística del ser humano (somos espíritu y cuerpo físico) siempre ha existido en el mundo de los intelectuales, filósofos y científicos. Descartes dijo que el alma residía en la glándula pineal, situada en el cerebro y Platón afirmaba que el hombre está formado de alma (espíritu) y cuerpo físico.