Dialogar con Carlos R. Campetti es rememorar, al cabo de casi veinte años de amistad, tiempos en los que ambos compartimos viajes, conferencias, cursos y, sobre todo, el contacto familiar del que en su día con todo cariño participamos conviviendo. Carlos es una parte muy importante del Movimiento Espírita Español, de los últimos veinte años, puesto que ha sido el impulsor de algunos Centros Espíritas, así como instructor de capacitación de compañeros de ideal.

Recuérdanos, por favor, tu despertar desde la infancia.

Viví en el campo y caminaba todos los días varios kilómetros para ir a la escuela. En aquel tiempo mi familia luchaba duro por la supervivencia, y gracias al trabajo de mi padre, que no tenía descanso ni los fines de semana, las cosas fueron mejorando.

¿Cómo fueron tus primeros contactos con el mundo espiritual?

Siendo muy pequeño, tendría 4 o 5 años, observaba a mi padre leyendo El Evangelio según el Espiritismo y escuchando un programa espírita en la radio. Tenía mucha cu- riosidad por saber que era aquello que mi padre leía y qué significaba lo que aquel hombre de fuerte voz hablaba por la radio. Fue en ese periodo cuando se inició en mí la me- diumnidad. Yo percibía a los Espíritus y sentía su influencia en mis pensamientos. Pero no entendía lo que pasaba y algunas veces tenía miedo por no comprender las cosas que veía y escuchaba. Recuerdo también, cuando tenía unos 8 o 9 años, que era utilizado por algunos Espíritus que mantenían conversaciones con mi madre, sin que yo tuviera aún condiciones de razonar de aquella forma.

¿Cuál fue el primer trabajo mediúmnico que viste?

A los 4 ó 5 años. Ocurrió en la casa de un vecino y nosotros los niños lo seguimos dentro de la casa mientras el trabajo se realizaba. Hoy día sabemos que eso no debe ser así.

¿Cómo fue tu primer contacto con un Centro Espírita?

A la edad de 9 años fui a vivir con una hermana de mi padre que leía libros espíritas. Y surgió mi interés por el Espiritismo. Yo sufría mucho porque era perseguido por Espíritus ignorantes que me hacían ver cosas feas que me asustaban. Y ella me llevó a un Centro donde había clases para niños, me prestó libros de Allan Kardec y André Luiz y, por segunda vez en mi vida, pude participar en un trabajo mediúmnico. También surgió el deseo de hablar a las personas sobre la Doctrina. Más tarde a los 10 años compraba libros en un Centro que había en una ciudad vecina de donde vivía.Y a los 16 años, más o menos, me invitaron por primera vez para hacer una charla.

Pasan los años y por razones de estudio en la Universidad, después de frecuentar la Federación Espírita Brasileña, te surgen los trabajos con la juventud, con la niñez y más tarde con el Estudio Sistematizado para los adultos. De aquellas cuestiones relacionadas con la Doctrina, que divulgas a través de tus charlas, 

¿En qué área te encuentras más cómodo, identificado e inspirado?

Me encantan todos los temas a la luz del Espiritismo, pero tal vez sienta más influencia, más inspiración, en los temas de la educación y de la mediumnidad. Tengo la facultad de ver a los Espíritus, cuando ellos necesitan de mí para auxiliar a alguien y percibo sus intuiciones.

¿Te consideras una persona polémica a la hora de exponer tus temas, por tu rigidez?

No, pero no me gusta dejar sin respuesta alguna cuestión que me es presentada. Como no tengo el hábito de ofrecer opiniones personales, me siento muy a gusto con- testando a la gente con lo que el Espiritismo nos enseña.

¿Cuándo fue tu primera visita a España y cuantas veces recuerdas haber estado aquí?

Vine a España por primera vez en 1992 para vivir con mi familia. Estuvimos durante 3 años hasta el año 1995. Cuando regresamos a Brasil, estuve 4 años sin volver a Es- paña. Después de ese tiempo, empecé a venir con alguna regularidad, de forma que no podría saber cuántas veces he estado aquí. Siento España como si fuera mi propio país. Me encanta el pueblo español, la comida, la cultura. Pero algo que no me agrada para nada son todas las cosas que hacen con los toros.

¿Recuerdas tus primeras actividades cuando llegaste a España?

Ya en 1992 estuve presente y colaborando en el I Congreso Espírita Mundial que se celebró los días 26, 27 y 28 de noviembre en el Palacio de Exposiciones y Con- gresos de Madrid. En 1993, iniciamos las clases del Estudio Sistematizado en CEyDE y Don Rafael González Molina me invitó a visitar entonces Alcázar de San Juan y, a partir de allí, se desarrollaron los encuentros con gente de Alcázar y Tomelloso. Visitamos, acuérdate puesto que tú participaste también, varias veces en Montilla, Jaén, Los Pastoreros en Fuente Vaqueros (Granada) y posteriormente conocimos a los componentes de Málaga.Y creo que fue a comienzos de 1994 cuando hicimos las reuniones, los lunes por la noche, del estudio y práctica de la mediumnidad en mi casa de la calle Gabriela Mistral, en Puerta de Hierro, donde por cier- to estabais presentes tu esposa María Jesús y tú, así como otros amigos espíritas. Fueron días de mucho aprendizaje, cuando participaba también activamente mi esposa Vera.

¿Has encontrado diferencias en el Movimien- to Espírita Español desde aquel tiempo a esta época?

Sí, muchas diferencias. El MEE. creció mucho y sigue creciendo. Hay más madurez y las instituciones espíritas se multiplican. La gente está cada día más interesada en los temas del Espiritismo y las oportunidades de divulgación se amplían. Hay dificultades como en todos los movimientos que hacemos los humanos, pero crece siempre el número de aquellos que efectivamente desean conocer el Espiritismo y poner en práctica sus enseñanzas y eso aumenta nuestras esperanzas de un Movimiento cada vez más fuer- te y cumplidor de su deber, de hacer que el conocimiento de la realidad espiritual y todo lo que significa, llegue a la sociedad.

Por último ¿Cuál sería el sueño que quisieras realizar antes de marcharte de este mundo?

Ver a los seres humanos que habitamos la Tierra más conscientes de nuestra realidad espiritual.Ver a la Humanidad volcada para el esfuerzo del perfeccionamiento con- forme nos propone la Ley Divina. Sentir que formo parte del grupo de aquellos que trabajan por el bien del semejan- te sin intereses personales y con el solo propósito de sentir el bien en mi intimidad y alrededor mío.

Hasta siempre Carlos

Carlos Roberto Campetti:

Nacido en el interior del Estado de Sao Paulo (Bra- sil), casado con Vera Caminha Campetti, es padre de dos hijos, Livia y Daniel. Es periodista y empleado del Banco de Brasil, médium psicofónico, es decir, de incorporación, autor de innumerables artículos que han sido publicados en periódicos y revistas, y coautor del libro Pases a la luz del espiritismo. Le encanta leer, estudiar y preparar las conferencias, los seminarios y cursos sobre las materias espíritas que imparte. También disfruta con la formación de trabajadores para centros espíritas. Es aficionado al cine, le gusta caminar para meditar sobre los temas que proyecta. Socio de la Federación Espírita Brasileña, actualmente coordina el Campo Experimental del Estudio Sistematizado de la Doctrina Espírita en Brasilia y es Director del Centro de Estudios Espíritas Sin Fronteras por Internet: http://ceesinfronteras.es. Ha participado en múltiples eventos espíritas realizados en Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos de Norteamérica, Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, Luxemburgo, México, Paraguay, Portugal, Puerto Rico, Suiza, Uruguay y Venezuela

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