Para algunas personas, la idea de una “psicología en el más allá” puede parecer difícil de aceptar o de comprender. Es innecesario decir que para el que no cree en nada más que en la materia y piensa que con la muerte del cuerpo físico se extingue la existencia, una psicología al otro lado de la tumba no es más que una fantasía. Sin embargo, tampoco está del todo claro qué puede ofrecer una terapia psicológica en el plano espiritual entre aquellos que sabemos que somos seres espirituales inmortales en transitoria experiencia corpórea. Esto sucede porque no deja de estar extendida una percepción un poco mágica del momento de la muerte. Son muchos los que ignoran que hacer balance de lo vivido en la última encarnación puede llegar a ser una tarea muy difícil y penosa, aunque esencial.

La comprensión de la realidad del Espíritu como ser eterno, pasa a ser prioritaria en la vida actual, si el deseo es garantizar un porvenir feliz, ya que las ideas del hombre están en relación con su saber.

Término utilizado en la doctrina espírita, que proviene del vocablo griego peri, que significa alrededor y del latín spiritus, que significa espíritu. Lo que significaría alrededor del espíritu. Hipócrates lo denominaba Ehormon. Pitágoras, como carne sutil del alma. Aristóteles lo consideraba como cuerpo sutil y etéreo. Orígenes lo indicaba como aura.

Hasta nuestros días, los estudiosos de la psique todavía no han descubierto por qué necesitamos dormir. Esta cuestión sigue siendo una incógnita, pero lo cierto es que generalmente dormimos de 6 a 8 horas diarias por término medio, es decir, nos pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo, aproximadamente, dedicamos 20 años de nuestra vida al mundo onírico.

Cuando somos pequeños, nuestros familiares (padres, abuelos, tíos, etc.) nos enseñan que cuando nacemos Dios nos asigna un Ángel de la Guarda, que nos protegerá a lo largo de nuestra vida. Aprendemos desde muy niños a rezarles por las noches para que velen durante nuestro descanso y a solicitarles su ayuda. Es muy conocido en las diferentes culturas populares que ante un acontecimiento desafortunado o accidente que les ocurra a los niños, éstos salgan ilesos sin rasguño alguno, diciendo que fue obra del Ángel de la guarda.

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.