Hay hombres que con sus vidas dejan impronta en la rueda de los tiempos, no con fuego y espada, sino con el cáliz del dolor y el sacrificio. Hemos de mirar sus ejemplos, con el fin de encontrar en sus luchas el impulso que nos ayude a triunfar también en las nuestras. Sin duda alguna, Chico fue un ejemplo de esa clase de hombre que, a pesar de su humana debilidad y carencias de recursos, sabía negarse a sí mismo y entregarse al servicio del bien. Silenció la propia voz para dejar hablar por medio de él las voces de los cielos. Sirvan nuestras palabras de homenaje y exhortación para que desde nuestra particular condición hagamos el bien a nuestro prójimo tal y como él se esforzó en hacerlo.

 SUFRIMIENTO, CONSUELO Y TRABAJO

 En la ciudad de Pedro Leopoldo, estado de Minas Gerais, nació el 2 de abril de 1910, en el seno de una familia humilde Francisco de Paula Cândido, quien más tarde cambiaría su nombre por el de Francisco Cândido Xavier. Pero la posteridad le recordaría con el cariñoso apelativo de Chico Xavier.

 Chico fue hijo de un obrero industrial esforzado en proveer al núcleo doméstico todo lo necesario para la supervivencia, y de una mujer que de igual forma contribuía, realizando el oficio de lavandera. Su madre desencarnó cuando Chico tenía apenas 5 años y fue entonces cuando se manifestaron en el niño las facultades mediúmnicas, comenzando por ver a su progenitora.

 Esa situación le llenó de alegría, pero también le provocó dificultades en el hogar, producto de la incomprensión. Frente a la imposibilidad de su padre para cuidar a los niños, Chico y algunos de sus hermanos fueron entregados a los cuidados de su madrina, una gran amiga de su madre. Aquella mujer extremadamente religiosa creía que la actitud de Francisco Cândido resultaba inadecuada y extraña. Su madrina, en el intento de corregir esa situación, comenzó a maltratarle. Junto a los golpes y el abandono afectivo se sumaban el hambre y la miseria. Tras dos años de sufrimiento, volvió al núcleo familiar junto a sus hermanos, gracias a los esfuerzos de Cidália Baptista, la joven con quien se unió el padre y que más tarde forjaría un fuerte lazo de amistad con Chico.

 Las dificultades económicas de la familia se acentuaron con el paso del tiempo. Cuando Chico contaba con nueve años, su padre lo colocó como aprendiz en un taller de tejidos, con el fin de formarse en el oficio y contribuir con la economía doméstica. Durante este tiempo, Chico asistía por las mañanas al colegio y por las tardes trabajaba hasta altas horas de la noche, motivo por el que dejó los estudios al término de la escuela primaria.

 Educado en los principios católicos, Chico no encontró una explicación dentro de sus creencias para los sucesos que le acontecían. En mayo de 1927 empezaron a aparecer las respuestas a sus inquietudes. En aquella época su hermana, Maria da Conceição, estaba padeciendo una grave enfermedad para que la medicina tradicional no había encontrado solución. La familia Xavier decidió entonces recurrir a, José y Carmen Perácio,

un matrimonio espírita que vivía en un pueblo vecino. El marido , requerido como médium curador, fue llevado con su mujer a la casa en donde se encontraba la enferma acamada. El matrimonio realizó en presencia de toda la familia una sesión espírita. Fue la primera vez que Chico tomó contacto con el Espiritismo y conoció dos de las codificaciones de Kardec, “El Evangelio según el Espiritismo” y “El Libro de los Espíritus”. En aquella sesión se hicieron algunas lecturas y su hermana recibió oraciones y pases fluídicos con el fin de tratar un posible caso de obsesión. Carmen Perácio psicografió un mensaje de Maria João de Deus, la madre de Chico, dirigido a cada uno de sus hijos. A Chico le recomendó el estudio de los libros que tenía delante y el cumplimiento de sus deberes. Al cabo de un mes de tratamiento su hermana se recuperó totalmente. Poco tiempo después el matrimonio Perácio fundó el Centro Espírita Luiz Gonzaga, en el que Chico trabajaba como secretario. Fue allí donde recibió su primera psicografía. Más tarde, el espíritu Emmanuel, quien más que un Espíritu Benefactor, llegó a convertirse en un verdadero amigo, se manifestó a través de Carmen. Desde este primer contacto Emmanuel no se separó de Chico, exhortándole constantemente a ser siempre fiel a Jesús y al codificador de la Doctrina, Allan Kardec, con “disciplina, disciplina y disciplina”.

SU PRODUCCIÓN LITERARIA

 A lo largo de su vida, Chico trabajó como camarero, ayudante de cocinero y dependiente, para finalmente establecerse como funcionario del Ministerio de Agricultura, puesto del que se retiró a causa una dolencia crónica que le causaba inmenso pesar.

 Pero fue la capacidad de comunicarse con el plano espiritual lo que le otorgó a Chico Xavier el reconocimiento como el mayor médium espirita de todos los tiempos. Su producción literaria comenzó a través de la psicografía. Enviaba los poemas recibidos a revistas y periódicos de todo Brasil para que fueran publicados. Al principio los firmaba como F. Xavier. Sus hermanos no creían que tales obras fueran producto de la comunicación con ningún espíritu, sino que eran creados por el propio Francisco. En 1931, Chico se puso en contacto con Manuel Quintão, entonces presidente de la FEB, para someter a examen los poemas que recibía, esta vez entregándolos con las firmas de sus verdaderos autores espirituales. En este marco se publicó su primera obra mediúmnica, Parnaso del más allá, en 1932. Este libro llamó la atención del público ante el hecho de que un joven sin apenas instrucción fuera capaz de reproducir con gran fidelidad los estilos de poetas fallecidos y muy reconocidos dentro de la literatura portuguesa. De esta obra el poeta del Modernismo brasileño, Menotti Del Picchia, dijo: “el milagro de resucitar a los muertos por la vivencia psicográfica de poemas inéditos es un prodigio que  solo  puede  acontecer bajo el signo de sobre humano”.

 Durante los 72 años que duró su actividad mediumnica, pasaron por las manos de Chico miles de páginas escritas, más de 400 libros, además de poemas, cartas para familiares y otros artículos dictados por unos 600 compañeros espirituales. Sus libros fueron traducidos a diversos idiomas en todo el mundo. Por la riqueza de informaciones en su contenido han llegado a ser considerados, en su gran mayoría, como verdaderas obras complementarias a la Codificación Espírita. De entre ellos, destacamos las obras de Humberto de Campos (Hermano X), André Luiz, el Espíritu de la Verdad, etc. Todas ellas obtenidas siempre bajo la guía de su mentor y amigo Emmanuel, quién también se valió del instrumento mediúmnico para regalarnos obras de enorme valor.

 Otra gran obra a destacar es el libro Y la vida continúa, del espíritu André Luiz, que fue adaptada para la televisión brasileña en el año 1976, propiciando un gran interés social por el tema abordado, acercando a millones de personas el mensaje de la vida tras la muerte del vehículo físico. El impacto fue tal que dicha serie se remasterizó en 1994. A lo largo de su vida, Chico participó en programas de radio, apareciendo en publicaciones periódicas de tirada nacional. La entrevista que le fue realizada en el famoso programa Pinga Fogo, tuvo una enorme trascendencia.

 EL ALMA CARITATIVA

 En 1959 Chico cambió su residencia a la ciudad de Uberaba, donde encontró un clima más favorable para menguar los efectos de la laberintitis (inflamación en los canales auditivos) que padecía. En este nuevo enclave continuó dedicándose a la asistencia social, tanto material como espiritual, con visitas y apoyo constantes, primero a los trabajos de la “Comunión Espírita Cristiana”, y posteriormente a los del “Grupo Espirita de Oración”. Chico no solo psicografiaba libros, sino que servía de intermediario para que médicos espirituales atendieran las dolencias de quienes se le acercaban pidiendo auxilio. Les recetaba, siempre de forma gratuita, remedios homeopáticos, según la enseñanza evangélica de dar de gracia lo que de gracia recibimos.

 Chico realizaba asistencias a los hermanos sufrientes, enfermos y necesitados cada semana, visitándoles casa por casa, junto con los trabajadores de los diferentes centros, donde participaba charlando con ellos y orando en el hogar. A finales de los años 50, una mujer llegó a su casa solicitando ayuda y consuelo, pues su hermana, de unos 40 años, no podía hablar y tenía paralizado la mitad del cuerpo. A partir de ahí las hermanas se desplazaban juntos todos los sábados, realizando una oración, hablando con la hermana y marchaban de nuevo. Tras 6 años de asistencia semanal Valeria, que así se llamaba aquella mujer enferma, sufre un neumonía tan brusca que finalmente desencarna. Pero fue tan grande el lazo que los unió, que en los años 70 Chico sufre un infarto y quedando convaleciente en su casa por varios días es visitado por muchos hermanos espirituales, entre ellos una joven bella y hermosa con una voz armoniosa, Valeria deseosa por la mejoría del amigo enfermo hizo una oración y puso su manos sobre él. Tal era el amor y las sinceras ganas de ayuda que Chico dejó de tener ese dolor en el pecho. Este ejemplo que cuenta Chico Xavier en una de las entrevistas que le realizaron es sólo una de las muestras que dan buen sentido al amor y al buen obrar como objetivo de todo espírita en nuestra vida diaria.

La obra y el nombre de Chico traspasa las fronteras de Brasil y es con el propósito de continuar contribuyendo en la divulgación de la Doctrina Espírita que entre los años 1965 y 1966 recorre junto a su amigo y también médium Waldo Vieira comunidades espíritas en diferentes países. Visita Centros Espíritas en México, Cuba, Italia y Estados Unidos, entre otros, país en el que producto de su visita se lleva a cabo la fundación del Christian Spirit Center.

 A partir de los años 70 Chico dedica cada vez más tiempo a servir de intermediario para que muchas familias recibieran consuelo al saber que aquellos seres queridos que les habían sido arrebatados por la muerte en realidad continuaban viviendo, ofreciéndoles la certeza de la vida más allá de la vida y del reencuentro. Por medio de la psicografía de cartas hace las veces de correo consolador entre los habitantes de un plano y otro de la vida. Estas comunicaciones de un matiz más personal e íntimo, llegaron incluso, en al menos una ocasión, a servir en un proceso judicial para absolver a un inocente acusado de homicidio.

 Chico nunca recibió pago alguno por la publicación de dichas obras, antes bien donaba los derechos y beneficios de las mismas a diferentes obras de beneficencia. Con el fin de salvaguardar las más destacadas donó los derechos a la FEB, para la consecución de la divulgación del Espiritismo.

 Cuando llegó el momento de que las fuerzas físicas le comenzaron a faltar continuó trabajando por el compromiso adquirido con la espiritualidad de obrar cada día en el bien y el amor al prójimo, hasta el final de su encarnación.

 EL REGRESO A LA PATRIA ESPIRITUAL

 Chico Xavier siempre dijo que desencarnaría el día que el pueblo brasileño estuviera feliz y festivo. El 30 de junio del 2002 se disputó la final del Mundial de Fútbol en la que el equipo de Brasil salió ganador. Chico no asistió al partido, pero preguntó por el resultado. Poco tiempo después llamó al enfermero que siempre le acompañaba para que lo afeitara y al no encontrarlo aseveró: “No va a dar tiempo”. Como cada día, se tumbó en la cama a las 19:20, se dispuso a la oración, cerrando los ojos y con las manos cruzadas. Diez minutos después partía al Mundo Espiritual uno de los mayores divulgadores del Espiritismo a cauda de una parada cardíaca.

 Joanna de Ángelis, a través del médium Divaldo Pereira Franco, dijo que tras el desencarne de Chico, el trabajador infatigable fue recibido, entre otros, por Jesús, que con bondad le dijo: “Descansa, un poco, hijo mío, a fin de olvidar las tristezas de la Tierra y disfrutar de las inefables alegrías del Reino de los Cielos.”

 Más de 200 mil personas acompañaron su cuerpo en el velatorio, decenas de coronas de personalidades, empresarios y artistas adornaron el cortejo fúnebre, miles de pétalos de rosas -su flor preferidase lanzaron camino al cementerio, al llegar recibido por 21 salvas de cañonazos como todo héroe de la patria. Se declararon 3 días de luto oficial en todo el estado de Minas Gerais.

 RECONOCIMIENTOS

 Chico recibió el título de Mineiro del siglo, así como fue protagonista en homenajes en televisión, libros y revistas. En Pedro Leopoldo una plaza ostenta una placa con su nombre. La condecoración Comenda da Paz Chico Xavier homenajea a aquellas personas o entidades que promuevan la paz y el desarrollo de la espiritualidad en el país. El médium y filántropo mineiro también fue propuesto, por el presidente de la cadena de televisión Rede Globo y el Movimiento Espírita Brasileño, entre actores, políticos y otros hombres de importante relevancia nacional, como indicado a recibir el Premio Nobel de la Paz, en 1981.

 Chico Xavier fue un obrero constante en favor de la divulgación espírita, para las obras de Caridad y Asistencia. Aceptó el trabajo que le presentaba la espiritualidad sin desfallecer ni un instante, con la confianza de que le guiaba Jesús.

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