Cuando los responsables de la Revista me invitaron para escribir este humilde editorial me surgieron multitud de dudas al respecto de cómo reducir a unas pocas líneas lo que ha supuesto este XXV Congreso Espírita Nacional.

De nuevo, las emociones acumulándose y los sentimientos a flor de piel, incluso esos nervios en el estómago que nos han acompañado durante toda la organización del Evento y que traen a nuestra memoria los momentos vividos.

Durante el período histórico conocido como la Pax Augusta es cuando, en una noche tranquila y fría de abril, en los montes de Judea nace Jesús, el extraordinario pacificador de la humanidad. En aquel momento la Tierra recibe al ser más formidable y extraordinario que el pensamiento pueda concebir. En una gruta de piedra nace un niño que es el Rey de la humanidad. Viene a predicar las enseñanzas de amor y a cambiar la estructura de la realidad. Diecinueve siglos después Ernesto Renan, Inmortal de la academia de Francia, tendrá la oportunidad de decir que Jesús es tan grande que no cupo en la historia, su nacimiento dividió la historia antes y después de Él.

La neurociencia continua su camino, tratando de desentrañar los secretos moleculares, genéticos y neuronales del cerebro. Buscando crear un mapa completo con todas las neuronas y sus rutas (conectomas), y confiriendo al cerebro la capacidad de ser el generador de nuestros pensamientos. Pero, ¿estarán buscando el origen del pensamiento en el lugar adecuado?

Muchos, si no todos, conocemos la parábola de los trabajadores de la última hora. En ella el Maestro nos cuenta que un padre de familia salió muy de mañana a buscar trabajadores para su viña y concertó con ellos el sueldo de un denario por el día de trabajo. Salió otra vez unas horas más tarde y volvió contratar trabajadores por el mismo sueldo. Finalmente, casi ya al final de la jornada, contrató algunos trabajadores que le dijeron que nadie les había dado trabajo. También a estos los mandó a su viña a trabajar, pese a que quedaba no más que una hora para finalizar la jornada.

La relación e influencia del Espíritu de Verdad con el Espiritismo ocurrió inicialmente por intermedio de Hippolyte Léon Denisard Rivail y los primeros médiums e investigadores de los fenómenos de la comunicación de los Espíritus con los encarnados. Esa relación e influencia es evidenciada en los registros de Allan Kardec en la totalidad de su obra y, más específicamente en Obras Póstumas y la Revista Espírita.